Para empezar, ¡yoga!

Un propósito de año nuevo realista y un lugar nuevo para practicarlo.

Para empezar, ¡yoga!

Para empezar, ¡yoga!

El año nuevo trae consigo un clásico: la lista de “nuevos propósitos”. Todas aquellas cosas que queremos cambiar, dejar de hacer, o empezar con el año que inicia. Hay quien no cree en los grandes propósitos, pues suelen llevar camuflados, de algún modo, una alta dosis de proyección y anhelo que después pueden llevar a la frustración si no se llevan a cabo. Pero sí se puede creer en las pequeñas acciones: ponerse en forma, tratar de llevar una vida saludable, no dejar que el estrés gane la partida o intentar ser felices pase lo que pase. Si tienes en mente alguno de estos propósitos para este año, no lo dudes: ¡iníciate en el yoga!

Existen numerosos tipos de yoga, pero si no tienes lesiones graves, podrías probar uno dinámico, de la familia del hatha yoga (vinyaasa, ashtanga o power yoga).  El yoga dinámico proporciona una buenísima condición física: alarga, tonifica y refuerza los músculos, al mismo tiempo que agiliza las articulaciones y la columna vertebral. Practicar yoga de forma continuada (un mínimo de 2 veces por semana) pone en forma de manera progresiva y saludable, lo que garantiza una buena condición física, tanto si únicamente se hace yoga, como si se practican otros deportes. El trabajo con la respiración, facilita, además, una amplia capacidad pulmonar que sirve para controlar el estrés del día a día, así como para obtener una buena dosis de fondo.

Si empiezas el año practicando yoga, rápidamente sentirás el efecto “detox” que esta práctica proporciona, especialmente tras días de excesos navideños. A través de las posturas y la respiración, el cuerpo se libera de todas las toxinas que le sobran y enseguida obtiene una sensación de ligereza y bienestar. Con la práctica del yoga, todas las células del cuerpo se oxigenan y se activa el buen funcionamiento de los órganos y sistemas del cuerpo, incluido el sistema nervioso. Se aminoran todos los síntomas de estrés: ansiedad, insomnio, dolores de estómago y de cabeza. Se recupera poco a poco la salud y el buen funcionamiento del cuerpo y de la mente.

Muchos definen el yoga como una meditación en movimiento: a través de lo físico, se entra en la parte más mental, más profunda. Una práctica continuada te enseña a vivir el aquí y el ahora de manera fácil. Lo que en un principio se experimenta en el espacio de la esterilla, paulatinamente se replica también en la vida diaria. De repente te encuentras respirando profundamente antes de una presentación o de hablar con tu jefe, disfrutando de cualquier instante “no extraordinario”, en definitiva, viviendo la misma vida, pero con más consciencia y plenitud. El conectarse, sentirse más saludables y en forma, nos permite disfrutar y nos ayuda a vivir la vida tal y como viene. Por eso, si tenías en mente alguno de estos propósito, te animo a que los impulses desde las pequeñas acciones que el yoga te proporciona ¡No esperes a mañana, empieza hoy!

Fuente : womenshealth.es

Las articulaciones son las zonas de contacto entre huesos que permiten el movimiento. Cada articulación está formada por los huesos que la integran, el cartílago que los protege para evitar su desgaste por rozamiento, los ligamentos que unen los huesos de la articulación entre sí y los tendones que unen los músculos al hueso.

Para más información visita www.colafit.co

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s